viernes, 4 de marzo de 2022

¿Qué es Biodanza para su creador Rolando Toro?

Lo que necesitamos para vivir es un sentimiento de intimidad, de trascendencia, de vinculación gozosa y de estimulante dicha.

 Rolando  Toro

La palabra Biodanza significa danzar la vida. (El prefijo bio significa vida )

 La Biodanza es un sistema de integración afectiva, reparación y renovación  celular y rehabilitación existencial. Aborda los dominios de lo corpo/emocional a través y desde la música, el canto, el baile y el encuentro humano. Surte efectos de re-equilibrio y bienestar integral en las personas y comunidades, al tejer una trama de vínculos afectuosos y contacto sensible interespecie. Es disciplina humanística, terapia y sistema de re-educación integral, que favorece la expresión de potenciales genéticos.

Biodanza  es  una disciplina de características inéditas pues es una extensión de las ciencias humanas que dialoga con las neurociencias, las ciencias biológicas y la etología. Es un  tipo de intervención jamás antes propuesta: la activación de la expresión genética a partir de la deflagración de hormonas y neurotransmisores naturales, mediante la estimulación de emociones específicas, a la vez que se persiguen objetivos filosóficos y éticos, en abierta transgresión a los valores de la cultura patriarcal hegemónica.

En biodanza se vivencia el encuentro humano y la celebración como rituales comunitarios que fortalecen el sentido de pertenencia y de identidad cultural. Biodanza deflagra vivencias de intensidad variable, recorriendo una espiral de situaciones revitalizadoras, co/creándose así un ambiente enriquecido favorable a la transtasis o saltos evolutivos. Amor, amistad, alegría de vivir, esperanza, encuentro, sensualidad,  creatividad, placer y expansión de conciencia ética son sólo algunas de las numerosas posibilidades que esta disciplina propicia. 

 “El trabajo con nuestro propio cuerpo resulta fundamental y en este contexto, la biodanza busca que cada persona vaya haciéndose cada vez más responsable de sí misma y de su crecimiento personal, creando nuevas motivaciones para desarrollarse por medio de un estilo de vida basado en la salud y el bienestar. Es un sistema que permite la integración del ser humano con el entorno, las otras personas y consigo mismo. Dicha integración se realiza a través de ejercicios estimulados por la danza - asumiendo en nosotros el movimiento de nuestra  manera de ser en el mundo- el canto y la música, los que tienen el poder curativo capaz de modificar estados físicos y emocionales crónicos.” Pedro Labbé

La Biodanza, al ser practicada con regularidad durante algún tiempo, reconforta, alivia, sana y re-habilita a nivel existencial. También mejora la expresión y la comunicación emocional profunda dirigida a fortalecer la expresión de potenciales genéticos. Asistir a una clase de Biodanza es exponerse a un ambiente favorablemente enriquecido y, a la vez, vincularse a una comunidad que ejercita, explora y expande el deseo profundo de vivir en solidaridad, de expresar emociones amables, de recibir reconocimiento, valoración y cariño, al ritmo y cadencias de músicas, instrumentos, voces y silencios.

Antecedentes

El Sistema Biodanza ha sido ideado por el profesor Rolando Toro a partir de los años 60, experimentalmente, en el Hospital Psiquiátrico de Santiago de Chile. Después del golpe militar Rolando Toro siguió desarrollando la biodanza en Argentina, Brasil e Italia, durante tres décadas. La biodanza se fue expandiendo por el mundo gracias al énfasis puesto en la constante creación de Escuelas de Biodanza y la formación de profesores. Actualmente existen grupos de práctica semanal y Escuelas de Biodanza en América Latina, Europa, Japón, Sudáfrica y Australia, entre otros.

Durante los últimos 45 años Rolando Toro y sus colaborador@s han desarrollado un complejo modelo teórico orientado a la terapia y a la educación, con fundamentos en la antropología, la psicología, el arte, la biología, la etología y las neurociencias. Como movimiento social, la biodanza agrupa hoy a miles de personas que promueven la paz a nivel mundial.

Con el cambio de siglo, Rolando Toro regresó a Chile y fundó la Escuela Modelo de Biodanza para Profesores, en Santiago, donde ya se han titulado varias promociones que hoy difunden la biodanza en diversas regiones del país. Actualmente, Rolando Toro tiene 84 años y goza de excelente salud, lucidez y buen humor, siendo un ejemplo viviente de los beneficios de la biodanza. Junto a Claudete Sant Anna, dirige la Internacional Biocentric Foundation IBF, fundación que lidera el movimiento de biodanza en el mundo y dicta cátedra en Chile y el extranjero.

P/D: En Cuba la práctica de Biodanza cumple 10 años.

 

 

Necedad de amar

Estoy amando tanto.

Sin límites,

Sin elección,

Sin fronteras.

Siento el temor ajeno de no amar,

Siento la carencia en la miseria,

Siento el dolor del no amado.

Sin embargo, amo

Creo en el amor.

¿Será que me he llenado de amor,

será que el silencio de un nasobuco,

la insensibilidad de la época,

la carencia de amor de otros,

me abarrotan los sentidos?

No lo sé,

Es algo natural,

Espontáneo,

Grandioso que me llena.

No estoy desbordada, no,

Soy amada.

Parece suficiente.

Vacunas, antídotos, odios, miserias, carencias…

Se superponen en positivo y negativo,

Es el imantado efecto de saberte real.

El amor es eso,

Existe y ya.

¿Por qué he de tener una razón?

Amo y ya.

Yirian García de la Torre. La Habana, 13 de diciembre de 2021.

Presentación de Vida, página de poemas...

El pueblo de los títeres gracias a Gastón Joya Casas

El 2022 significan los 85 años de Gastón Joya Casas, quien convirtió a Santa María del Rosario en el pueblo amante de los títeres, la televisión un mundo de títeres; asimismo el diseño y la pintura pasaron a enriquecer una cultura en su corazón que ha sembrado la experiencia para ganar su nombre, primero en un parque, justo frente a la casa, y ahora (2021) suma la Casa de la Cultura en el nombre homónimo: “Casa de la Cultura Gastón Joya”.

También en el 2022 se cumplirán 10 años de celebrar, cada aniversario de noviembre, el encuentro “Los amigos de Gastón”. Rememorando todas las fiestas de títeres, sus historias con “Barquito de papel” e invitados, con la organización de toda una pandilla de soñadores cuya cabeza coordinadora es Yoamaris Neptuno, para componer una linda historia que de seguro le hubiera encantado.

Anima el corazón como a los amigos, se suelen recordar ese tiempo compartido con Joya Casas, como un tesoro de la infancia y adolescencia cubanas, también colombiana y latinoamericana.

Joyas es la historia de su pueblo, a través de vivencias, anécdotas de tiempos batistianos, revolución y su propia revolución en televisión. Su mundo se hizo pueblo y su pueblo se hace Gastón cada vez.

Este año la tarde estaba llorando, como aquella canción que Silvana Di Lorenso puso de moda en la década de los 70, lo cual no impidió el encuentro. Vítores, representaciones, teatro y música con “Alegrina y Tristolino”; varios titiriteros, teatristas y hasta una forma nueva de “El viejo y el mar”.

Los nombres de las manos cocreadoras de cada encuentro, los participantes en el homenaje, los bailarines de cada canción interpretada por la afamada agrupación “Los Yoyos”, han sido diferentes, aunque ha sido el mismo amor, dedicación y nostalgias la de cada participante, sin edad ni límites de ningún tipo.

A modo de curiosidad, me voy, cantando aquello de “maestro fue mi abuelo, elo, elo, elo”… para decir que el quizás fue o no fue el primero de los Gastón Joya… más de él nació el primer bajista Gastón Joya… y ahora el ya consagrado bajista, sensible y afamado por la crítica y obra desde los Jo Jazz, hasta hacer en compañía de Chocho Valdés, o emblemáticos discos de difíciles interpretaciones, del virtuosismo a padre del más pequeño de los Gastón Joya…Felicidades!

martes, 23 de noviembre de 2021

Cuba - Atención a comunidades vulnerables (Enlace Cuba)

Invitación: Destinos Gaviota 2021

Roberto Rodríguez Menéndez: "Tengo muchas ideas para la radio"

 

Al escuchar a Roberto Rodríguez Menéndez, se hace evidente su profesión de escritor, gracias a las minuciosas imágenes con que describe un té calentísimo, la frase de un entrevistado o el temblor del brazo del amigo perdido. El don de detallar ambientes y situaciones dramáticas, es una condición imprescindible de los guionistas radiales o mejor dicho, de los buenos escritores.

Poeta, narrador, dramaturgo, escritor, director y publicista de la radio cubana, Rodríguez Menéndez, además de ser autor de espacios dramatizados radiales, trabajó durante diez años en la dirección nacional de programación de la radio y tuvo la posibilidad de profundizar en el periodismo radial.


Usted ha sido un escritor muy prolífico, ¿cuál de sus radionovelas recuerda con más afecto?

El Estratega, resultó ganadora de un Premio Caracol al mejor guión histórico en el 2014; Los caminos del Moncada también ha sido radiada en varias ocasiones y la radionovela Alejo y el Tiempo, que fue retrasmitida recientemente por CMBF después de 17 años de realizada, abarcó la vida y la obra de Alejo Carpentier.

En el proceso de creación, el director Héctor Pérez Ramírez, la asesora Elizabeth Díaz Muñoz y yo como guionista, visitamos a la viuda del escritor, Lilia Esteban Hierro, para indagar sobre la vida y obra literaria del gran intelectual. Su descripción sobre el hallazgo del cuerpo inerte de Carpentier, inspiró la escena que da fin a mi ficción radial y quedé muy satisfecho con el resultado final.

Usted ha dedicado gran parte de sus guiones a los temas históricos y conozco que escribió más de mil libretos para el espacio Después que llegó Colón, pero su relación con la historia ha continuado. ¿Puede referirse a las personalidades sobre las que ha investigado?

El tema histórico siempre me ha fascinado. Escribí para la radio la vida completa de Martí, Mella, Rubén Martínez Villena, Celia Sánchez y otras figuras extraordinarias. Sobre la vida de Celia Sánchez investigué cinco años. Recopilé mucha información inédita con sus familiares y le hice llegar a Fidel el libro resultado de esa investigación, titulado Una muchacha llamada Celia, el cual según Griselda Sánchez, hermana de Celia, resultó de su interés.

¿Por qué no escribe para la televisión?

He tenido propuestas; pero la televisión no es el medio que me gusta, prefiero escribir para la radio. La radio te hace pensar, te permite ver a tu manera, lo que nunca verás y en el mundo moderno es un ejercicio tremendo.

Como creador del espacio La memoria sin prisa, de Radio Taíno, conversó con importantes figuras de la cultura cubana. ¿A cuáles recuerda particularmente?

Fueron numerosas entrevistas; pero recuerdo las de: Pablo Armando Fernández, Miguel Barnet, Carilda Oliver y Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí. A partir de una novela que escribí sobre el Cucalambé, surgió una amistad con el Indio Naborí, que estimuló durante varios meses reiterados encuentros dominicales, en la casa del poeta.

A esas citas yo acudía con mi grabadora, para realizarle entrevistas informales, pues quería meterme en otras honduras de su vida y los temas literarios. Fue tan importante esa experiencia, que escribí un libro testimonial titulado: Libro de Naborí, que resultó premiado por el Gobierno de Canarias.

Usted ha recopilado muchas de esas entrevistas, en ocho libros, dos de ellos publicados por la Editorial En Vivo, ¿puede referirse a esos dos últimos títulos?

El libro Sentir la radio (2018), recoge 15 de esas entrevistas e incluye también,15 artículos sobre distintos aspectos de la realización radial. Palabras que regresan (2019), es una visión de 35 personalidades de la cultura cubana, radio, televisión, cine y teatro, que han aportado su profesionalismo al medio radial.

¿Cuántos libros suyos han sido publicados?

Son 16, escritos en distintos géneros, de ellos: nueve se han publicado en Cuba. Poemas y cuentos de mi autoría, aparecen en diferentes revistas y antologías en Grecia, Hungría, Chile, México y Estados Unidos.

¿Cómo caracterizaría su proceso de escritura?

Escribo varios textos simultáneamente: una novela, cuentos y un nuevo libro de poemas. Al escribir literatura, algunos libros me toman varios años. Ese fue el caso de la novela publicada en Estados Unidos: Ritual de la Despedida, ubicada en Centro Habana.

Desde hace un tiempo, me encuentro en un largo proceso escribiendo Pecado de confesión, título que abarca el recuento personal de mi travesía por varios países: Italia, Hungría, España y Estados Unidos. Quisiera ver todos mis libros publicados en Cuba, pero la falta de papel y otros obstáculos lo han impedido.

¿Qué desea provocar en los lectores?

Lo más importante que espero de mis lectores, relativo a mis libros de entrevistas, es que valoren en profundidad, el rescate necesario de la memoria cultural cubana, en sus disímiles manifestaciones.

¿Piensa volver a escribir para la radio?

En cuanto me llamen. Tengo muchas ideas para la radio.

Valia Valdés